El sintoísmo, la religión autóctona de Japón, afirma la existencia de multitud dioses, cualquier cosa puede convertirse en un dios; el dios de la  montaña, del río, de la roca, etc.  Dicen que en Japón viven ocho millones de dioses, y una de las cosas que les gusta a los dioses es la limpieza.

Recuerdo un cuento que me enseñaron en el colegio, cuando era niña.

Cuando empezamos a vivir en una casa, recibimos la visita de 7 dioses. Un dios vive en el salón, otro en el dormitorio,  otro en la cocina, así en orden de llegada. El dios que llega el último ocupa  el servicio. ( en las casas de Japón el baño y el servicio están separados). Pero ¿sabéis por qué llega tarde ese dios? Es porque viene con un bolso cargado de tesoros. Si mantienes el servicio limpio, el dios se pondrá contento y te traerá fortuna.



No es un castigo, es una parte de la educación en Japón. El dios del servicio estará contento.