En  Japón  viven muchos espíritus, a los que llamamos Yokai. Los yokai son generalmente más poderosos que los seres humanos y debido a esto, tienden a actuar con arrogancia a los mortales.

Esta semana me divertí mucho leyendo una historia de Yokai, que se llama “Inoumononokeroku”. Es un libro escrito en el año 1749, en la época de Edo, el protagonista es un niño de 16 años , que se llama Inou Heitaro. Un verano, el recibió una  visita  de los yokai durante 30 días seguidos.

Un día vino una mujer sólo con cabeza y una mano, otro día una piedra gigante con ojos…pero Heitaro nunca se asustó.

La última visita fue la de  un samurái. Este se presentó como  jefe de los yokai y se disculpó por las molestías y así mismo le regaló a Heitaro un mazo por su valentía y se fue llevando toda la pandilla de los yokai.

Lo más curioso es que dicen que esta historia es real, existía esta persona llamada Inou Heitaro, en el templo Kokuzenji  guardaba este mazo que le regaló.