Mis amigos que viajaron a Japón todos visitaron Kyoto, pero no la provincia Mie. Es una pena, ya que allí se encuentra el Gran Santuario de Ise, merece la pena visitarlo. La provincia  Mie está situada en la región central-sur del país, está cerca de Kyoto.

 

El Gran Santuario de Ise es el santuario sintoísta más importante de Japón.  Es el santuario que dedica a la diosa Amaterasu. ¿Recordáis? Es la hija de nuestro protagonista Izanagi.

Es un lugar especial, sagrado. Desde antaño mucha gente peregrinaba hacia este santuario, dicen que desde Osaka tardaban 5 días, desde Tokyo, 15 días y desde otras provincias del norte, 100 días, caminando.

Ocurrió un fenómeno extraño en la era de Edo: se puso de moda esa peregrinación, de repente y exageradamente 4 veces, cada 60 años de la era. (se registran en el año 1650, 1705,1771 y 1830) Ese fenómeno se llama okagemairi. (peregrinación de gracias a Dios).

En esa época había un control severo con respecto a los traslados de gente de clases bajas, pero estaba totalmente permitido ir a la peregrinación. Como diosa del gran santuario de Ise, Amaterasu, es protectora del comercio, especialmente a los comerciantes no les podían prohibir ir a la peregrinación, si sus

sirvientes o hijos lo deseaban. Incluso aunque fueran sin permiso, si a la vuelta traían el amuleto del Gran Santuario, no los podían castigar.

Ese fenómeno también se llama nukemairi (peregrinación de escape). Hijos sin pedir permiso a sus padres, esposas, sin decir nada a sus maridos, salían de casa, entraban en el desfile de la peregrinación, cantando y bailando;

¡Gracias a dios!, ¡me escapé!, ¡escurriéndome!

Lo que facilitó la peregrinación fue esta creencia: creían que al que ayudaba al peregrino, el dios le compensaría, al que prohibía la peregrinación, el dios le castigaría. Todos ayudaban a los peregrinos, les ofrecían comida y alojamiento. No hace falta dinero, se puede escapar de preocupaciones de la vida cotidiana, de la monotonía, nadie te desprecia por pertenecer a la clase baja (ante dios todos somos iguales), sólo se necesita fe para la peregrinación.

En dos o tres meses peregrinaban dos o tres millones de personas. En su auge, en 3 meses más de cuatro millones. (Durante el Año Santo Jacobeo de 2010, el número de peregrinos fue de 270 000, de modo que puedes imaginar lo extraordinario del hecho.)

Desde kyoto al Santuario tarda un poco más de dos horas en tren, os recomiendo.