Izanagi está muy contento con los tres últimos hijos que nacieron; son Amaterasu天照大神 que nació del ojo izquierdo de Izanagi, Tsukuyomi 月読命que nació del ojo derecho Y Susanoo 素戔嗚que nació de la nariz.

“Yo tengo varios hijos pero estos niños son los mejores.”

Izanagi mandó a Amaterasu que gobernara el cielo. A Tsukuyomi le mandó gobernar la noche, y a Susanoo, el mar.

Los dos dioses, Amaterasu y Tsukuyomi, empezaron a trabajar en la región asignada por su padre, pero Susanoo no hacía nada, solo lloraba. Lloraba y siguió llorando hasta que llegó la edad de tener barba y la barba creció a la altura del pecho. Su llanto hizo secar los ríos y la mar. Las calamidades se abatieron sobre la tierra.

“¿Pero qué te pasa a ti? ¿Por qué lloras?” -Izanagi le pregunto a Susanoo.

“Es que quiero ver a mi mamá, quiero ir al país de la Raíz donde está ella.”-contesta Susanoo, lloriqueando.

El padre pensó que era un autentico idiota y le dijo que se fuera donde quisiera. Susanoo tomó sus palabras  como un permiso, se puso contento y emprendió el viaje.

“Pero primero voy a despedirme de mi hermana”-se dijo a sí mismo y empezó a subir al cielo. Pero cada vez que daba un paso, retumbaba la tierra, ya que Susanoo tenía una fuerza  tan inconmensurable que solo se moviera un poco vibraba la tierra.

Su hermana, Amaterasu, está en el cielo, oyó el temblor de montañas acercarse y pensó:¿Para que viene este desgraciado ahora? Oh, ¡seguro que viene a atacar mi reino!

Enseguida ella se armó con un arco y miles de flechas y gritó a su hermano.

“¡Susanoo!¡Estoy aquí!”

“Hermana, yo vengo a despedirme de ti, no vengo a hacer a daño a nadie”

Pero Amaterasu no podía creer en su hermano.

**Este post  es una parte de la traducción del libro Kojiki (古事記), que es el libro histórico más antiguo de Japón. Si queréis leer el capitulo anterior,  visitad el post de “Leyenda Japonesa”

 ¿Cómo resolver el problema familiar?

Veo que hasta los dioses tienen problemas familiares, es normal que los seres mortales no se puedan librar de ellos.

Hay un libro que ayuda a mejorar el problema de la relación,  escrito por un japonés que se llama Noguchi Yoshinori. Esta semana una amiga que tiene mucho problema con su familia me comentó sobre él.

Se trata de “La Ley del Espejo“. Cuenta la historia de una madre, que vive en continúa preocupación por su hijo, el cual tiene problemas en el colegio. Esta madre, en la búsqueda de solucionar el problema de su hijo, encuentra la solución en ella misma.

El libro se ha publicado hace unos diez años en Japón, yo lo he leído hace mucho tiempo. Es muy sencillo, no me convence de todo, pero sí que tiene algunas frases que me gustan.

La vida es un espejo que refleja nuestro corazón. Es decir que «ocurren acontecimientos que sintonizan exactamente con nuestro interior».

¿qué hace usted cuando no le gusta su imagen reflejada en el espejo? Por ejemplo, si se mira en el espejo y ve que está despeinado/a, ¿qué hace?

Por mucho que extienda la mano para arreglar los cabellos de su imagen en el espejo, ¿verdad que no lo conseguirá? Probablemente lo que hará será extender la mano hacia su cabeza y los arreglará.

De forma parecida, para resolver de raíz los problemas de la vida hace falta eliminar la causa que se halla en el propio corazón. Si no cambiamos nuestro interior, y únicamente esperamos que cambien los otros y las situaciones, no conseguiremos lo que deseamos »

Lo que a mí me hizo gracia es cómo utilizó el libro mi amiga. Ella, en vez de aplicar la enseñanza del libro (cambiar su interior), repartió el libro a su familia para que cambiaran cada uno su interior. Me dijo que tuvo efecto en unos días.