La diosa del sol, Amaterasu se entristeció mucho al oír la noticia, se encerró en una cueva. Esto trae graves consecuencias, el mundo se envolvió en la oscuridad, trayendo consigo la confusión y el caos. Frente a la desgracias ocho millones de dioses se reunieron para hablar de cómo solucionar el problema. Después de discutir mucho tiempo, el dios de la sabiduría, Omoikanenokami思金神  propuso:

“¡¡Vamos a hacer un ritual!!”

El  ritual se comenzó así. En primer lugar buscaron Naganakidori長鳴鳥 , unos pájaros, y les hicieron cantar. El dios de la herrería, Amatsumara天津麻羅 y la diosa del espejo, Ishikoridomenomikoto伊斯許理度売命 fabricaron un espejo. Por otra parte, el dios de las joyas Tamanooyanomikoto玉祖命 buscó una piedra preciosa. El dios de la oración, Amenokoyanenomikoto天児屋命 y el dios del ritual, Hutodamanomikoto布刀玉命 hicieron una adivinanza. Luego trajeron un árbol desde el monte Kagu, lo adornaron con la piedra preciosa, el espejo, y unas telas. El dios del ritual, Hutodamanomikoto布刀玉命recitó una oración sintoísta sujetando este árbol  con la mano. El dios de la fuerza, Amenotajikaraonokami天手力男神se escondió al lado de la cueva donde Amateras se había encerrado. El diosa del baile, Amenouzumenomikoto天宇受売命, con la mano sujetado hojas de bambú, con el pelo adornado de plantas,  empezó a bailar  encima de un cubo. En un momento dado,  se entregó tanto al baile que quedó fuera de sí, se quitó la ropa y se mostró los genitales. Los ochos millones de dioses estallaron de risa. Al oír la carcajada de los dioses, la diosa del sol, Amaterasu abrió un poco la puerta de la cueva y preguntó;

“Yo me encerré en la cueva y el mundo se envolvió en la oscuridad, y ahora ¿de que diablo os estáis riendo?”

*Este post  es una parte de la traducción del libro Kojiki (古事記), que es el libro histórico más antiguo de Japón. Si queréis leer el capitulo anterior,  visitad el post de “Leyenda Japonesa”

 

¿Cómo solucionamos las cosas?

Os diríais por qué  los dioses hacen tonterías en vez de intentar a convencerle al dios de sol.  Pero tanto los japoneses como los dioses de Japón no son racionales. Preferían acudir a un método alternativo que a uno práctico.

Además los japoneses pensaban que el baile y el canto complacen a los dioses. Pensaban cuanto el baile o el canto sea más maravilloso, más contentos se ponen los dioses, nos dan buena cosecha y nos protegen de las catástrofes naturales.

Esta vez, el método que ingeniaron los dioses va a funcionar, pero esto os lo contaré en el siguiente post.