Viaje de los dioses-Leyenda japonesa 27

Okuninushi, solía ir al mar de la región de Izumo cuando se sentía triste. Un día estaba contemplando al mar, vio un barco a lo lejos, pero por mucho que se acercaba el barco, el tamaño de este seguía siendo igual de pequeño. Cuando lo tenía delante del, se quedó...

Todos somos guapos y guapas-Leyenda japonesa 24

Okuninushi decidió marcharse del país. Al principio se dirigió al país del árbol, pero los hermanos lo persiguieron insistentemente. El dios de los arboles se preocupó por él y le aconsejó que fuera al país de la raíz donde reinaba Susanoo, su antepasado. Al llegar al...

¿Es mortal un dios?-Leyenda japonesa 23

Tal como dijo el conejo, la princesa rechazó toda  proposición de matrimonio con los hermanos de Okuninushi y se casó con él. Entonces ¿los dos vivieron felices y comieron perdices? No, el post anterior era sólo un comienzo de la historia, la cual continúa así... Sus...

La predicción del conejo blanco-leyenda japonesa 22

Esta entrada es parte de la historia donde explica “por qué Okuninushi(大国主) se convirtió en heredero, siendo el hijo menor.”                                                                        ********** Okuninushi era descendiente de la sexta generación de...

¿La serpiente es buena o mala? -Leyenda japonesa 20

Susanoo, que expulsado del cielo, llego a Torikami, que está la parte superior del rió Hinokawa del país de Izumo. Paseando por la orilla del río vio que los palillos venían flotando, Susanoo pensó que allí vivía gente y fue a buscarla. Entonces se encontró con una...

El fin de uno es el comienzo de otro-Leyenda japonesa 19

Susanoo, que había sido expulsado del cielo, se dirigió a la región de Izumo. En el camino se encontró a la diosa del alimento Oogetuhime大宜都比売. Susanoo, hambriento, le pidió. “Oye, ya que eres la diosa del alimento, podías darme algo de comer, no?”   “No hay problema,...

La risa os hará libre-Leyenda japonesa 18

Diosa del baile, Amenouzumenomikoto天宇受売命, se entregó tanto al baile que quedó fuera de sí, se quitó la ropa y  mostró los genitales. Los ochos millones de dioses estallaron de risa. Al oír la carcajada de los dioses, la diosa del sol, Amaterasu abrió un poco la puerta...